¿Quién Soy Yo?
- Monica Vettorazzi de Ritz

- 6 jun 2019
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 9 may 2025
El cuestionamiento de ¿QUIÉN SOY YO? puede ser muy trillado, pero es el cuestionamiento. Es el único que nos hace reaccionar a descubrir y asumir lo que nos pertenece.
Este cuestionamiento, tiene como objetivo abrir espacios: mentales, emocionales y espirituales, que sólo algunas personas están dispuestas a cruzar.
Cuando somos pequeños y aprendemos a leer y a escribir, la meta de todo maestro es que lleguemos a identificarnos muy bien con nuestro nombre. Pasan los años y además de nuestro nombre, la profesión, el género, nuestro credo religioso y nuestros diferentes roles llegan a ser nuestra identidad.
Pero ¿Por qué la identidad de quién soy yo, carece de valía cuando somos adultos?¿Por qué llega a ya no satisfacer nuestras necesidades ontológicas?
Es curioso observar que este cuestionamiento sólo se hace evidente cuando el sufrimiento toca nuestras vidas. Nos hace reflexionar a nuestros orígenes: ¿Quién soy?, ¿A qué vine?, ¿hacia dónde va mi vida?, ¿será posible que a esto se le llame vivir?, ¿por qué yo?, ¿por qué a mí?, ¿acaso hay alguien que me pueda entender?, etc. Es en el dolor, cuando las condiciones de vida cambian y necesitamos reorientarnos, reajustarnos, rediseñarnos. En el caos es donde las condiciones de quién soy yo, deben ser evaluadas.
Todo lo que llega a mi vida, me pertenece. Todo lo bueno o lo no tan bueno. Si las condiciones cambian, yo también tengo que cambiar con ellas. Este proceso de reajuste, conlleva un conocimiento específico de introspección. Solo este proceso, nos lleva a ir descubriendo nuestro yo interno, nuestra identidad propia y única. La vida propone que resurja, otro Yo más consciente y resolutivo que replantee y redireccione.
En ese nuevo Yo ontológico, el sufrimiento ya no es visto como pieza aleatoria y casual sino como, un medio de oportunidad para el aprendizaje y el crecimiento. Ya el dolor no dispersa al ser. Ya el dolor no abstrae a la consciencia. El ser sabe que si el dolor vino a él o ella, es porque es efecto de una causa. Ya el ser no se pregunta, ¿Quién soy? Eso ya no lo inquieta. El ser sale de su sufrimiento y resuelve porque todo se observa desde la claridad de pensamiento y emoción.
Cuando el ser resurge de esta experiencia, asume una nueva posición de identidad. Es la identidad que le ofrece nuevas herramientas de acción. Ya su cuestionamiento no se basa en encontrarse a sí mismo, se basa en el accionar: ¿Qué más es posible?, ¿Cómo puede mejorar mi situación? Debido a que asume, ¿Qué parte me corresponde?, ¿Cuál elemento debo llevar acabo de primero?, ¿Espero?, ¿Guardo silencio?, ¿Me corresponde hacer algo?, etc.
Esta es la línea ontológica del primer Curso de Consciencia: ¿Quién soy Yo? Un viaje a mi interior. Impartido desde el año 2015. A través de este curso, las personas concluyen conocerse mejor, asistirse mejor, identificar su conflicto con mayor claridad, haberle dado un mayor sentido de fortaleza a sus vidas, haber sanado y perdonado sus dinámicas personales y haber trascendido en su conocimiento consigo mismos. https://www.contodo.online/reseñas
Reflexión: ¿Qué sería más satisfactorio en tu vida, que conocerte con honestidad?



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