El porqué de los Cursos de Consciencia
- Monica Vettorazzi de Ritz

- 6 jun 2019
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 9 abr

¿Qué lleva a una persona a buscar vivir en consciencia?
En algún momento de la vida, sentimos que un ciclo se cierra y que algo nuevo comienza a emerger. No siempre ocurre de forma abrupta; muchas veces es un proceso sutil, casi imperceptible, pero profundamente transformador.
Así inició mi camino en la consciencia. Una etapa de mi vida llegaba a su fin y, aunque el cambio era significativo, la transición fue armoniosa. Todo comenzó a acomodarse como un rompecabezas. De alguna manera, yo ya estaba lista para iniciar un nuevo camino. Lo había intuido.
A partir de ese momento, el conocimiento comenzó a manifestarse con abundancia. Aparecieron maestros, nuevas oportunidades de aprendizaje y caminos de formación que me llevaron a replantear completamente la dirección de mi vida.
Con el tiempo, ese aprendizaje interno despertó una necesidad profunda: compartir.
Así nació el primer curso de consciencia: “¿Quién soy yo? Un viaje a mi interior.”Su propósito era claro: ofrecer a las personas un espacio para conocerse, comprenderse e integrarse en las tres dimensiones del ser: mente, cuerpo y alma.
Pero esto abre una pregunta fundamental:¿Qué significa realmente vivir en consciencia?
Vivir en consciencia implica, primero, reconocer nuestra existencia. Es el conocimiento que el ser humano tiene de sí mismo: de sus pensamientos, de sus emociones y de sus actos.
Desde ahí, surgen cuestionamientos profundos:¿Quién soy?¿A qué vine?¿Cuál es el propósito de mi vida?¿Me gusta lo que hago?¿Me siento alineado con lo que soy?
La consciencia también se manifiesta como un estado. Un “modo de ser y estar” en la vida. Un estado que se construye a través de nuestros pensamientos, emociones y decisiones.
Entonces surgen nuevas preguntas:¿Puedo sostener un estado de paz?¿Puedo regresar al equilibrio en medio de mis emociones?¿Me permito ser quien realmente soy?¿Me siento en coherencia con mi vida?
Y finalmente, la consciencia se expresa en la acción.
Actuar en consciencia implica coherencia: alinear lo que pienso, lo que siento y lo que expreso.
Cuando esa coherencia se logra, el ser humano comienza a vivir con mayor claridad, responsabilidad y sentido.
La experiencia del primer curso fue profundamente enriquecedora. Los procesos de los alumnos dieron paso al desarrollo de un segundo curso: “Técnicas de Consciencia”, donde las personas aprenden a aplicar de manera práctica lo comprendido, desarrollando herramientas concretas para transformar su realidad.
Posteriormente, surgió un tercer curso: “Identificándome con mi Ser”, enfocado en profundizar en la identidad del ser humano. En este nivel, la persona trabaja en afinar su observador y su capacidad de escucha, con el propósito de conocerse de manera más genuina y alinearse con su esencia.
Estos cursos no son solo espacios de aprendizaje, son espacios de transformación.
La propuesta es clara: desarrollar un estado de conexión con el momento presente, asumir la responsabilidad de la propia vida y abrirse a nuevas posibilidades frente a los cambios.
Porque vivir en consciencia no es un concepto, es una forma de vivir.
¿Estás dispuesto a iniciar este camino?
Te invito a dar el primer paso y conocer los cursos de consciencia, donde este proceso se vuelve experiencia viva.



